5Caderno aRtivista Girona

Texto general: Joan Vallès Villanueva

Texto cursiva: Félix Atmetlla, Nuria Cagigós, Muntsa Calbó, Roser Caritx, Narcís Coderch, Àngels Coma, Rafael Díaz de Villegas, Marcelo Falcón, Mónica Ferrerós, Teresa Forcada, Albert Macaya, Cecilia Mandrile, Laura Morejón, Mariona Niell, Carme Parramón, Dolors Picazo, Esther Prim, Andrea Rivero, Yara Ruiz, Apolline Torregrosa, Marian Vayreda, Eugenia Vázquez-Gundin.

DOI: 10.24981/978-989-20-5401-9-Girona-JV

0. Prefacio

Herramienta,

vehículo,

soporte,

collage,

resumen,

memoria…

…registro de nada y de todo.

Texto,

imagen,

página en blanco,

perfume de un momento,

gota de café,

aliento,

llanto,

presencias,

expresiones,

voluntades…

pareidolia de sueños.

Ideas,

pensamientos,

manifiestos,

imágenes sugeridas,

realidades,

emociones,

sueños…

…final del vuelo de una mosca.

Gestos ausentes,

pausados,

vivenciales,

enérgicos…

…suspiros perdidos en el aire.

Recorridos… y recorridos,

explosiones entre márgenes,

juegos visuales,

silencios reflexivos,

susurros,

gritos,

críticas,

realidades,

signos,

manchas,

texturas,

olores,

ausencias …

… de mundos posibles.

1. De la idea a la acción

Un reto divertido y extremadamente interesante desde un punto de vista visual y colectivo, este fue el impacto inicial del proyecto. Más allá de ese primer momento es cuando se atienden los objetivos y valoran las posibilidades para su activación cuando aparecen las dudas, los condicionantes y los retos a resolver. La principal dificultad de este proyecto colectivo fue poder acceder a suficientes personas del entorno próximo que estuvieran dispuestas a participar. Asumido ese hándicap se decide organizar la propuesta de forma diferente, de carácter extenso y dando voz a amigos que viven en distintos lugares de Catalunya y también de otras partes de la península y del mundo. Una propuesta muy positiva pero que no permitió el contacto entre los participantes, en este contexto alguno de ellos comentaba sus deseos “…tener más tiempo para dedicarle a la propuesta, hablar o conocer a otras personas participantes…” una realidad que no facilitó coincidencias entre autores, sin dudarlo que hubiera sido magnífico ese encuentro.

El principal condicionante de esta decisión fue prescindir del formato cuaderno previsto inicialmente porque no existía posibilidad alguna de enviarse correlativamente y concluir con éxito la propuesta. La solución fue utilizar pliegos de papel independientes, que cada participante eligió libremente, tanto en la tipología del papel como en la propuesta de intervención técnica y gráfica. Se definió un formato de papel de 32 x 24 cm doblado por la mitad, dando como resultado un pliego de dos páginas con un total de cuatro caras de 16 x 24 cm en las que poder intervenir. El sentido de que fueran pliegos tenía por objetivo que se pudieran coser entre ellos y así configurar un conjunto final encuadernable.

Sin ninguna duda la decisión de utilizar dicho formato condicionó las intervenciones y no permitió continuidad entre ellas razón por la que algunos participantes observaron. “Seguramente a causa del mismo planteamiento, me es difícil definir conclusiones. Ha resultado un trabajo muy abierto. Una abertura muy positiva, pues ha permitido que las intervenciones sean muy y muy espontáneas. Y que en algunos casos se abran vías interesantes. En otro orden de cosas esta característica no permite continuidad y que se pueda seguir un hilo conductor. Seguramente sería necesario más de una ronda para darle un poco más de entidad y de profundidad. Y ya que hablamos de hilos, conseguir construir un ovillo o una madeja, eso sí un poco ordenada. O poner otros parámetros que guíen pero que no condicionen demasiado.” La “…poca continuidad entre las intervenciones” fue un comentario recurrente aunque debemos atenderlo en su justa medida porque se enmarcaron en medio de otros comentarios de carácter positivo como los referentes a “…la espontaneidad y la libertad de acción”.

Aunque en ningún caso se definió como obligatorio la intervención en las cuatro caras, hubo comentarios que planteaban como error intervenir en todas ellas, “…no me gusta el diseño porque tener que dibujar o pintar las cuatro caras, impide hacer determinadas cosas, porque se ensucia demasiado el papel, el propio trabajo y seguramente el de los otros.” Aspecto que en otros comentarios aparecía como positivo “Me interesó la propuesta de 4 páginas por artista, ya que permite resolver narrativas individuales dentro de una historia colectiva.”

Resulta obvio que un proceso de estas características diera como resultado una amalgama de aportaciones sin continuidad entre ellas y carentes de un argumentario homogéneo. Existen voces que valorando positivamente el conjunto del proyecto plantean modificaciones o propuestas de mejora en el futuro. “Me gustaría repetirlo, eso sí, cambiando un poco las condiciones: Hacerlo entre varias personas conocidas y que colaborativo sea sinónimo de colaboración, no participación ciega. Poner algunas ideas en común, el tema a tratar, abrir un abanico de técnicas, relacionarlas…. Que el conjunto estuviera menos en manos del azar y buscar resultados más coordinados. Y sin duda, entiendo que la intención de esta propuesta era precisamente la amplitud, la apertura y el juego resultantes.” También se reclama algún referente que facilite una cierta seguridad en la actuación “…la dificultad fue no tener una temática concreta, ni referentes para poder valorar si la respuesta era adecuada a la demanda.”. Asimismo encontramos demandas donde se reclama que lo colaborativo y lo compartido forme parte de decisiones asumidas desde los primeros pasos del proyecto, “…tener más relación con la idea, entenderla o concretarla más y con las otras iniciativas paralelas…” con el objetivo de definir propuestas pactadas y coordinarse más directamente con el resto de los participantes. Hemos reflejado una concatenación de comentarios que ponen en tela de juicio el carácter colaborativo del proyecto, debemos remarcar que las mismas dudas nos acompañaron al inicio del proyecto y que fue imprescindible documentar conceptualmente el proyecto para asegurar su carácter colaborativo, en el siguiente capitulo se definen y se amplían esos aspectos.

Las personas en las que se ha apoyado el proyecto de Girona son mayoritariamente del colectivo de docentes de arte, los menos de otras áreas de conocimiento y los pocos no relacionados con el arte y la docencia, pero por encima de cualquier circunstancia personal, amigos. Todos ellos con una temporalidad y un calendario comprometido por las tareas de evaluación y conclusión de las actividades docentes trimestrales y otras. Algunos de los propuestos disculparon inicialmente su participación y otros pocos sucumbieron por el camino, la mayoría entusiasmados con el proyecto lamentaron no disponer de tiempo para participar. Aunque enfatizando el valor de su participación, algunas de las personas sin relación práctica con las artes declinaron participar por considerarse sin herramientas adecuadas con las que atender la propuesta, no creían ser capaces de intervenir en paralelo con personas del mundo del arte, sin expresarlo abiertamente, el pánico a enfrentarse a propuestas de expresión mediante las artes les impedía aceptar la invitación.

2. La realidad del cuaderno. Referentes posibles

El tratamiento conceptual del cuaderno nos conduce a definirlo como aquellas acciones en las que un mismo autor concibe, gestiona y completa su propuesta como un objeto integral, esto inicialmente nos aleja del compromiso colaborativo, pero asimismo también podemos identificar en esa definición los trabajos realizados por grupos compactos de personas con intereses comunes y objetivos compartidos que formalizan una propuesta conjunta. En nuestro caso podríamos entender que las personas participantes forman parte de un grupo con trayectorias e intereses comunes y que mantienen una determinada relación y complicidad con la persona que coordina la propuesta, como explicita el comentario de un participante “no conozco el camino recorrido ni el objetivo final, pero confío en vosotros y me sienta bien reactivarme artísticamente, aunque solo sea por un momento”.

Abordando más detalladamente y ahondando en referentes que nos permitan definir la propuesta, encontramos experiencias que se definen como cajas colectivas o como contenedores compartidos o colaborativos, unas actividades artísticas que se completan y complementan con miradas diversas, generalmente divergentes y que crean un extraordinario mundo rico en matices, aunque básicamente sin un hilo conductor que acompañe el discurso o con las narrativas de diversa índole que configuran las expresiones personales. Este es el referente donde ubicar nuestra propuesta de cuaderno y enraizarlo en la historia de las producciones artísticas.

Entendemos el cuaderno como un híbrido donde la expresión literaria y las acciones plásticas se entremezclan y se complementan. Su ejecución se acerca a una u otra orilla en función de los intereses y los momentos recogidos por los participantes, a veces descriptivamente textuales, otras explicativamente pictóricas, otras sensoriales o volumétricas, otras simplemente fruto del azar. El propio carácter interdisciplinar y libre es el que proporciona al participante multitud de combinaciones para ejercer su libertad creativa y donde el juego gráfico permite multitud de expresiones. Un verdadero happening de signos, colores, formas experimentales llenas de energía y vitalidad.

Cada parte del todo de nuestra propuesta compartida nos habla de sus protagonistas y de su correspondiente imaginario cultural, sus propios recuerdos, sus sueños, en realidad nos permiten participar de una pequeña dosis de sus condicionantes de civilidad.

3. Flash inicial

Fue diverso el imaginario que los participantes tuvieron frente a la propuesta y las dinámicas que debían acompañar los procesos, aunque en general estos mostraron un notable interés y sobretodo la voluntad de “…participar de forma independiente, sin ninguna condición ni exigencia y con total libertad para idear, desarrollar y/o expresar sentimientos, ideas o sencillamente dejar fluir la imaginación” o como “…estimulo que sea una propuesta tan abierta” y sumamente “…interesante, me entusiasmo sobretodo por la búsqueda de un concepto que se pudiera representar artística y gráficamente”.

Asimismo participantes no habituados a expresarse mediante las técnicas artísticas comentaban “…me ha gustado mucho participar porque era la primera vez que hacia una cosa así” o “…el enunciado libro de artista aparenta una perspectiva de rigurosidad, de alto valor reflexivo y estético, pero en cambio el objetivo es que la expresión ha de ser directa, intuitiva, instintiva, sin preocupaciones demasiado trascendentales, por lo que se convierte en una propuesta lúdica donde todo el mundo tiene su lugar, y siempre desde la libertad”.

Existieron algunas dificultades en la trasmisión de las ideas básicas de la propuesta y la definición de las bases con las que participar, hemos comentado anteriormente que nuestra propuesta se construyó con la participación de un número importante de personas sin residencia en Girona, y estos, en su gran mayoría intervinieron después de mantener un conversación a distancia, correo electrónico, WhatsApp y en algún caso telefónicamente. Esta es la razón por la que hubieron diversos interrogantes que acompañaron las propuestas practicas realizadas “…me cuesta ver o retener la finalidad del proyecto” o “…no entiendo demasiado bien cual es el objetivo” han formado parte de esa realidad.

Asimismo la línea colaborativa y la implicación de diversas personas en un proyecto compartido ha sido un reclamo positivo y valorado indiscutiblemente, “…el arte como unión, como tejido, como red que une a personas, sueños, ideas” o positivando la diversidad “…construir cosas en grupo y saber que participaban personas de distintos lugares” o atendiendo la interlocución del arte. “El arte como ser vivo, el artista como solitario, necesitan interlocutores.” Otros comentarios permiten reconocer de forma ampliada los horizontes artísticos que la propuesta presenta, “…el movimiento, en el viaje como espacio creativo” y asimismo “…porque propone una manera de religarse desde una dimensión artística en un formato específico que replantea los modos de presentar”.

Estamos ante una invitación que hace posible compartir un pensamiento visual, y esto, puede dibujar un espacio colectivo donde entretejer los ecos de diversas investigaciones.” Elementos que permiten avanzar en diferentes frentes y además“…participar de un trabajo común estimula personalmente y al colectivo desde la exposición de los trabajos que invita otra vez a otros a participar, como un libro sin fin abierto para ser alimentado continuamente”.

4. Impresión, impresiones

Diversidad de comentarios dan visibilidad a los primeros encuentros entre los participantes y la propuesta, recuperamos uno de ellos que con pocas palabras ejemplifica una realidad en general muy común entre colectivos activos culturalmente. “No hubo impresión. Hubo una propuesta explicada escuetamente: pim pam, siempre pim pam. Lo necesito para antes de ayer y sé que puedes hacerlo y lo harás bien. Me engatusas y me dejo. Nunca me arrepiento. Me falta tiempo, me falta energía. Cuando me pongo, me sobran las ideas.”

Dicen que una imagen vale más que mil palabras y es totalmente cierto, conseguir que a partir de una conversación los participantes se hicieran una imagen del proyecto y en qué consistía su colaboración no fue una tarea fácil. Entre las dificultades aparecieron las preconcepciones de lo que debía ser o no un cuaderno de artista y a qué nivel se podía participar desde la más absoluta libertad y sobretodo sin ver lo acontecido visualmente en el cuaderno, poder participar después de que otros hubieran intervenido y no como si fuéramos los primeros en participar. “Inicialmente no visualizaba cual era el hilo conductor del cuaderno, esto me creó una cierta inquietud que se disipó en el momento de pasar a la acción y empezar a dibujar.”

Otros participantes mostraban desde la más absoluta sinceridad los temores frente a un proyecto así, “…pensé que era una idea bonita. Y, en verdad, verdad, es que después de decir que si a mi participación pensé ¿Pero qué haces participando en una cosa que no tienes ni idea? Después se apoderó de mí una sensación de vacío, de miedo. ¿Dónde me he metido y por qué? Finalmente apareció el coraje y el compromiso y lo hice. Sonará extraño pero hacía muchos años que no tenía un pincel en la mano.” “Primero me asusté y la tentación de decir que no… estaba presente, no soy una persona ligada al mundo artístico y me era difícil visualizar que es lo que podía aportar. Tener más información y descubrir que se trataba de un formato libre y sin condicionantes previos, lo encontré divertido.”

En otros casos los posicionamientos personales no facilitaban esa primera implicación, “…no me sentí implicada, uf, ¡no iba con mis intereses! Aunque la encontré interesante, seguramente de tan abierta me daba la impresión de un resultado demasiado heterogéneo.” “…interesante desde un punto de vista artístico, pero difícil de realizar. Veía difícil que el objeto final tuviera una cierta coherencia.” Debemos destacar el poco tiempo para las intervenciones ya que algunas de las propuestas debían viajar y llegar a tiempo para construir un conjunto de individualidades y asegurar que el cuaderno estuviera acabado antes de la primera exposición. Comentarios como “…una impresión agradable, una buena idea, pero la sensación para mí fue de precipitación y prisas, poco claro.” U otros en los que mostraban sus realidades personales“…no tengo tiempo para implicarme, para crear aunque sólo sea un papel pequeño me gusta no tener prisa ni presión.”

A algunos participantes les era próxima la propuesta porque ya habían trabajado en proyectos colaborativos, “…la propuesta me pareció familiar, considerando la naturaleza de mi obra y la forma en que abordo mi trabajo.” En la mayoría de los casos la posibilidad de participar en este proyecto permitió grandes expectativas. “Me gustó mucho la idea y enseguida quise participar, contaba con poco tiempo pero aun así tenía mucha ilusión.” “Un trabajo concreto realizable en poco tiempo, cuyo formato implicaba una forma de narración. Un interés nada despreciable fue poder compartir producciones artísticas en una misma obra con otras personas.” La realidad personal permitía situarse en un lugar privilegiado de la acción. “…colaborar en un proyecto común y colectivo, actuar, participar, aceptando mi realidad.” “…poder representar artísticamente mis ideas, implicar mi creatividad…” Y a otros les entusiasmó que el proyecto tuviera una fase de investigación, considerando que de esta forma se cerraba el círculo “La unión de lo lúdico-artístico y el pensamiento científico.”

5. Dificultades, renuncias…

Incidimos en la realidad temporal que acompañó el proyecto, porque la mayoría de los participantes consideraron necesario más tiempo para activarse y posicionarse en el proyecto cómodamente, esto a pesar de que en las demandas de participación se reclamaba no destinar más de un día en las intervenciones y aun así las reflexiones reflejan mayoritariamente esa realidad, “…dedicación limitada por el tiempo, me supuso la necesidad de tomar un día para reflexionar sobre lo que podría aportar en esta obra colectiva y poder producir y realizar lo que me plantee en estas 4 páginas.” Recordamos nuevamente que el periodo destinado a intervenir en el cuaderno coincidió en épocas de evaluación y de finalización trimestral y anual de tareas diversas, “…unos días que no me iba bien colaborar, dediqué temporalmente poco, gran insatisfacción en este sentido.” En otro caso se comentan otras dificultades, …supuso un desafío en términos de resolución de imagen, narrativa y sustrato a usar en este contexto  en tan poco tiempo.”

Una vez asumida la participación los comentarios se abrían a otros condicionantes, “…encontrar los momentos para reflexionar sobre el sentido de participar en un proyecto colectivo” o casos de robar espacios al sueño “…un intensivo nocturno, cuando la casa reposa. Pensar que puedo hacerlo. Al ser un formato pequeño, ha sido asumible, posible. Al final gratificante!” la complejidad del pensamiento y el instante de la práctica, “…tenía poco tiempo para dedicarle, pensarlo ocupó varios días, ponerlo en práctica fue un momento, interesante en conjunto.

En otros casos el placer de la creación se hace un hueco y siempre encuentra el momento oportuno para intervenir. “No me supone mucho esfuerzo el crear arte, siempre me reconforta y es gratificante, a veces cuesta sacar tiempo entre todos los quehaceres diarios, pero sacarlo para crear es un auténtico regalo.” “Fue disponer del material y actuar, improvisando un poco sobre la idea inicial.” “El esfuerzo mágico de ligar saber e imagen para compartir.  Es como crear una letra, una nota visual, para un lenguaje que emerge por azar, combinación o combustión heterogénea.”

Las dificultades de enfrentarse a técnicas no habituales formó parte de algunos participantes. “Primero fue como un reto. Al principio me costó trabajar en un papel con los colores y finalmente utilice palabras porque me resultan más fácil de utilizar y me dan más seguridad. Hice dos intentos en dos tardes que tenía tranquilidad, el segundo fue la elección.”

Para resumir y generalizar la experiencia un comentario simple. “Esfuerzo mínimo, experiencia gratificante!”

6. Apropiación y futuro

La participación ha incidido de forma singular en los participantes, diferentes formas de apropiación han interrelacionado los participantes con el proyecto, “…me ha permitido volver a escucharme en mi deambular creativo, desarrollar nuevas ideas y observar que soy capaz.” “Pararme un momento y, frente a la realidad de la invitación, dejar mi huella o grano de arena expresivo en el conjunto.” “..ha sido un estímulo muy gratificante, un reto personal de sacar a flote muchos sentimientos.” “Para reflexionar sobre aquello que realmente me interesa.”

También los retos han formado parte del proceso, retos que como en una carrera de obstáculos van condicionando la libertad y los tiempos, “resolver una obra y envío transatlántico en 10 días fue un desafío. Desafíos creativos que siempre son bienvenidos.”

Una propuesta que ha ayudado a romper algunas de las distancias existentes entre las formas de expresión artística y las personas que se alejaron del arte por distintas razones, un camino que permite recorrer nuevas experiencias y anclar los individuos nuevamente al arte. “Me ha servido para demostrarme que puedo hacer cosas que nunca había realizado. Para abrirme un poco en el ámbito artístico, que me atrae, pero que nunca me he atrevido a enfrentarme.” “Me ha ayudado a entender que todos podemos ser autores por un día, que todos con más o menos gracia o acierto, somos los autores de nuestras ideas y así ha quedado demostrado con el resultado final del cuaderno; un gran abanico de dibujos, colores, ideas…. Y todas únicas, especiales y personales.” “Colaborar me ha permitido quitarme, no sé si solo temporalmente, algunos miedos y me anima a probar otros retos en campos desconocidos para mí!”

La apropiación de la propuesta ha permitido que algunos participantes apunten posicionamientos de futuro donde incorporar proyectos similares a este cuaderno en diferentes contextos. “Me ha servido para trabajar una idea personal y también he descubierto una técnica que quiero explorar y utilizar más adelante.” “He pensado que con mis alumnos puedo incluir una propuesta similar y digitalizarlo para que lo puedan compartir.” “Proponer un trabajo colectivo desde  procesos e investigaciones de los estudiantes, con el objetivo de juntar sus reflexiones visuales y generar un trabajo común, para que emerja desde ello una reflexión colectiva. Tal vez no en formato libro, sino en plano, en territorio, en cartografías.” “Me ha permitido pensar la posibilidad de realizar una experiencia similar en aula de acogida donde desarrollo mi actividad docente, creo que tendría muchas posibilidades.”

En nuestro caso como propuesta de futuro se plantea la posibilidad de que cada una de las personas participantes en este cuaderno inicie un nuevo proyecto de cuaderno colaborativo donde se atiendan las reflexiones y criterios que permitan nuevos retos, permitiendo de esa forma su efecto multiplicador y generando un rizoma que podría repetirse indefinidamente.

7. Vivencias y emociones

Observo los distintos pliegos que se amontonan en mi mesa, los acaricio, los observo, huelo el aroma de cada papel, observo los mensajes en su superficie, expresiones, sensaciones, vivencias, emociones. con la suma de las colaborativo se pafinas.

usica siempre hubieran formado parte de elsemeja ta lo completa, en este caso seriCada pliego explica momentos intensamente individuales que se aferran a una nueva historia, un conjunto de partes al que aportan matices y vivencias. Manchas, líneas, colores, texturas, imágenes, letras, objetos, transparencias, encajes, la sonoridad del papel, la sensorialidad de la superficie.

Una imagen especial de este todo compartido en un día gris repleto de silencios cortantes, el cuaderno se manifiesta en una suma de páginas que susurran realidades, explican verdades, historias, silencios, miedos, dudas, perezas, dificultades temporales, …voluntad! Crezco y me emociono con el tacto de las hojas entre mis dedos, cuerpo y alma, cuerpo de formas visuales y físicas y alma de significados, una experiencia emocionante e imborrable.

Unir, coser, encolar, encuadernar …dar vida a itinerarios individuales, sumar los contenidos de los pliegos, página a página hasta completar el conjunto. Orden incierto, fruto del azar y de los tiempos, concatenación de temas y discursos. Imagen convencional en la ordenación, propuestas de lecturas literarias…

Y después…

Discursos nuevos, intimidad y lectura libre … resignificación artística!

8. Satisfacción compartida

Palabras de complicidad, de gratitud, de plenitud, acompañan los comentarios realizados, en general estos muestran una “…gran satisfacción de ser parte de este libro en constante viaje.” Y no sólo la posibilidad de participar en su realización en algunos casos muestran el deseo de poder visitar alguna de las exposiciones, “Me gustaría –tocar- el cuaderno, a ver si puedo ir a alguna de las exposiciones, tengo curiosidad para ver qué hacen los otros.” en relación a las exposiciones abordamos una mirada crítica sobre la forma de presentar los cuadernos y que tenga “…el formato de exposición tradicional.”

Nos quedamos con una proclama que ha sido coral y es “¡Queremos más! un queremos más que forma parte de la necesaria activación en el arte que algunos de los participantes ha vivido con su colaboración y con la posibilidad de compartir un proyecto artístico abierto. “A mi todos los retos me cuestan inicialmente y al mismo tiempo me incentivan, necesito tiempo para ensayar diferentes ideas y a veces una propuesta aparentemente sencilla de entrada, me lía….!” y “Ahora ya visto, ganas de más!”

Joan Vallès. Girona.

Licenciado en Bellas Artes y doctor, catedrático de Artes Plásticas y Diseño y docente de arte educación. Investigador del grupo de recerca en educació, patrimoni i arts intermedia (GREPAI) de la Universitat de Girona. También colabora con otros grupos de investigación. Intereses en torno a la educación artística desde perspectivas multiculturales e inclusivas y como esta participa en la construcción de identidades, los proyectos de intervención, experimentación e investigación mediados por la creación artística en ámbitos sociales. Y el patrimonio cultural y la contemporaneidad artística desde perspectivas de interpretación, educación y formación.

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